Los riesgos de salud y seguridad ocupacional son bastante comunes en el mundo, incluyendo por cierto Latinoamérica. La más común de estos riesgos son las lesiones por trastornos musculo esqueléticos, que afecta en total a 1,7 mil millones de seres humanos y son costosos para las personas, sus familias, las empresas y a veces el Estado. Existen también otros riesgos laborales que las nuevas tecnologías pueden reducir o mitigar, como por ejemplo la presencia de gases tóxicos, de energía eléctrica y otros.
La familia de las nuevas tecnologías portables (exoesqueletos, sensores, software especializado, etc.) han venido haciéndose cada vez más populares en el mundo y representan una evolución en la salud y seguridad laboral, permitiendo una gestión proactiva (preventiva) de los riesgos, mejorando así la calidad de vida de los trabajadores y la eficiencia de las empresas.
La adopción de estos dispositivos no solo protege a los empleados, sino que también contribuye a mejorar la productividad, a la inclusión de las personas y reduce costos asociados a lesiones y accidentes laborales.
Dado el despliegue que estos dispositivos están teniendo, especialmente en los países desarrollados, en los próximos 3 años, serán muy utilizados en las diversas industrias.
¿Qué es un exoesqueleto industrial pasivo? Es un dispositivo mecánico, que permite la transferencia de cargas desde grupos musculares vulnerables a zonas musculoesqueléticas mejor preparadas para recibir dichas cargas, como los bíceps femorales (isquiotibiales, parte trasera del muslo) y de estos al piso.
De esta forma, el trabajador puede desempeñar sus funciones de forma más aliviada y segura, reduciendo de forma significativa su exposición a sufrir accidentes por trastornos músculo esqueléticos. Además, mejora la eficiencia del proceso de trabajo , las condiciones laborales y la calidad de vida de las personas expuestas a labores que requieren efectuar manejo manual de cargas, aportando además a la productividad de la empresa.